El principal índice de referencia de créditos para la adquisición de vivienda, se ha colocado en el 5,37%, el segundo nivel más alto de siempre. Al menos la inflación cierra septiembre en una tasa del 4,6%, bajando por segundo mes.
Este nuevo repunte supone un encarecimiento de la cuota de casi 700 euros anuales para un préstamo medio de 150.000 euros a pagar en 25 años.
Los datos muestran que la bajada experimentada por el euribor en agosto, pasando del 5,393% al 5,323%, sólo fue un dato puntual. Y es que la crisis financiera ha llevado a la referencia hipotecaria a sus máximos históricos.
La pérdida de confianza en las instituciones financieras y la previsión de que el BCE mantendrá el precio del dinero en el 4,25% han disparado el indicador.
La subida supone un nuevo repunte de la morosidad. La tasa de impago de los créditos concedidos para una vivienda con garantía hipotecaria alcanzó el 1,306% al cierre del primer semestre, con lo que se situó casi ocho décimas por encima de la cota registrada en 2007, cuando la morosidad se situó en el 0,509%, según la AHE.
Fuente: Urbanoticias.com
El Euribor, el temido indicador con el que se calculan la gran mayoría de las hipotecas en España, terminará septiembre en torno a los niveles máximos de su historia, lo que incrementará de media la cuota de las hipotecas suscritas hace un año en más de 650 euros.
En septiembre de 2007 y según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el importe medio de una hipoteca para vivienda era de 147.155 euros y, para esa cantidad, con un plazo de amortización de 25 años y un tipo de interés del 4,725 por ciento, la cuota representaba 836,84 euros al mes, es decir, 10.042 euros anuales. Si revisamos esa misma hipoteca con los datos provisionales de septiembre de 2008, la cuota se elevará hasta los 892,27 euros mensuales, 10.707,24 euros al año.
Cuando faltan dos días para que termine septiembre, la media mensual supera ya el 5,37%, y en los dos días restantes es probable que el indicador, que pronto cumplirá diez años de historia, suba aún algunas décimas, con lo que podría superar el máximo histórico que alcanzó en julio de este año en el 5,393%.
En los últimos doce meses el indicador marcó su nivel más bajo el 23 de enero, en el 4,287%, para comenzar en febrero una racha alcista que le permitió alcanzar su máximo histórico en julio. En agosto, el indicador moderó su rumbo al alza de los cinco meses precedentes y retrocedió hasta el 5,323%. Hace un año, en septiembre de 2007, el Euribor marcaba el 4,725%, casi seis décimas menos de la probable media de este mes.
El Euribor, acrónimo de "Europe Interbank Offered Rate", tipo europeo de oferta interbancaria, es al que las entidades financieras se prestan dinero en el mercado interbancario del euro, y su valor se calcula mediante la media de los precios de los 64 principales bancos europeos. Aunque suele subir cuando el Banco Central Europeo (BCE) tiene previsto subir -o los mercados entienden que puede ser así- los tipos de interés en la Eurozona, actualmente su trayectoria está ligada a la desconfianza que reina en los mercados financieros.
Hace apenas dos meses expertos y analistas coincidían en señalar que, si se moderaba el precio de materias primas como el petróleo, el Euribor podría terminar el año en torno al 5,10 o 5,20%. Sin embargo, las tensiones en el mercado interbancario han minimizado los efectos del recorte que efectivamente se ha producido en el precio del crudo, que en el caso del barril de brent, de referencia en Europa, ha pasado de superar los 145 dólares en julio a rondar los 100 dólares en septiembre.
Las recientes y multimillonarias inyecciones de capital lanzadas a los mercados por los principales bancos centrales del mundo no han logrado tranquilizar a las entidades financieras, que desconfían unas de otras y han elevado sus tasas de intercambio. Algunos de los analistas consultados indican que bastaría una insinuación, por parte del presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, sobre una posible bajada de tipos en la zona del euro para que el Euribor recuperara los niveles de principios de año, cuando no rebasaba el 5%.
Sin embargo, no es probable que esto ocurra, ya que hace apenas unos días Trichet insistía en que la entidad monetaria europea debe permanecer fiel a su objetivo de salvaguardar la estabilidad de precios y luchar contra la inflación. La tasa de inflación de la zona del euro fue en agosto del 3,8%, y el objetivo del BCE es una tasa "cercana pero siempre por debajo del 2 %".
Fuente: Cotizalia.com
El Euríbor, tipo al que se conceden la mayoría de las hipotecas en España, se colocó hoy en el 5,450%, el nivel diario más alto de la historia, de acuerdo a la tendencia alcista que describe desde que se recrudecieron las turbulencias financieras con la quiebra de Lehman.
Los últimos movimientos registrados por el Euríbor han situado la tasa mensual en el 5,356%, con lo que de cerrar así septiembre regresaría a la tendencia alcista que abandonó en agosto, al cerrar en el 5,323%, frente al 5,393% de julio.
La subida del Euríbor se ha acelerado después del anuncio de quiebra del hasta hace poco cuarto banco de inversión de Estados Unidos y a pesar del anuncio del plan de rescate del Gobierno Bush, lo que apunta a la persistencia de la desconfianza y a las tensiones en el mercado interbancario.
Para una hipoteca de 150.000 euros, un diferencial del 0,50% y un plazo de amortización de unos 25 años, los usuarios que tuvieran que revisar su cuota en septiembre con la tasa mensual disponible, a falta de cinco días hábiles para que acabe el mes, pagarían unos 56,63 euros más al mes, que suponen 679,56 euros más al año.
Aunque el indicador rompiera en agosto la tendencia alcista de los últimos cinco meses, continuó en niveles máximos por tercer mes consecutivo, ya que en junio superó la barrera más alta marcada hasta ahora en agosto del año 2000 (5,248%), al cerrar en el 5,361%, y en julio en el 5,393%.
A pesar del descenso de la tasa mensual registrada en agosto, los consumidores que revisaran sus hipotecas durante el pasado mes vieron incrementadas sus cuotas, ya que el indicador se situaba en tasas más bajas en agosto de 2007.
El Gobierno español ha vuelto a pedir hoy al Banco Central Europeo (BCE) que baje los tipos de interés, actualmente instalados en el 4,25%, para paliar los efectos de la crisis en España y facilitar el pago de las hipotecas.
Durante su intervención en los Desayunos Informativos de Europa Press, el ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Celestino Corbacho aseguró que sería "prudente y saludable" una bajada en el precio del dinero.
Fuente: Europapress.es
La morosidad sube como la espuma, confirmando los temores expresados del sector. Los impagos de los créditos concedidos por las entidades financieras a particulares y empresas aumentaron en julio hasta el 2,15% –38.000 millones de euros–, la tasa más elevada desde septiembre de 1998, cuando llegó a alcanzar el 2,17%.
La morosidad se ceba más en las cajas, con un 2,55%, que en los bancos, con un 1,74%. Estos niveles, razonablemente soportables, distan de la media europea del 3% y aún están muy lejos las tasas del 7 % alcanzadas en la recesión de 1993.
Hay, además, otros muchos elementos favorables a considerar, como la mayor solidez y solvencia de la entidades españolas, y que, por regla general, las familias mantienen su predisposición a cumplir con sus compromisos hipotecarios aún cuando estén con el agua al cuello.
No obstante, se acumulan los elementos para la inquietud. El aumento de la morosidad acumula ya una tendencia de trece meses consecutivos, que se está acelerando –en sólo un mes ha aumentado en 0,54 puntos – y sobre la que existe un consenso generalizado de que es una bola de nieve que seguirá creciendo durante un tiempo imposible de determinar. El sector estima que la morosidad rondará el 4% en 2009.
El concurso de Martinsa ha contribuido a empeorar la situación, pero se trata de un problema que excede el perímetro inmobiliario y el de los inmigrantes, y que se extiende al conjunto de los consumidores y de las pymes.
El gran reto para la banca española, y sobre todo para las entidades con una elevada exposición inmobiliaria, será aguantar con un margen de maniobra cada vez más reducido en cuanto a costes y con una sensible reducción de la actividad, que tenderá a agudizarse conforme se intensifiquen las restricciones crediticias. La eficiente gestión de la banca comercial le permite seguir apelando con garantías a los depósitos, aunque esto, dado el intenso deterioro de la economía, también tiene sus límites.
Las entidades tendrán, además, que lidiar con otro problema añadido, intrínseco al deterioro y a la pérdida de solvencia de la economía española, y que se está traduciendo en un drástico ensanchamiento del diferencial riesgo/país –de medio punto con el bono alemán –.
Esto supondrá un fuerte encarecimiento de la financiación exterior que necesitan las entidades financieras, sobre todo para las que tienen que asumir importantes vencimientos de deuda. Una consecuencia de las dificultades de liquidez –ilustradas en un euribor un punto superior al tipo oficial – es que la banca ha cerrado el grifo del crédito, sobre todo a los promotores. Una mala noticia para la deseada reactivación económica.
No son previsibles episodios como los que se están viviendo en la banca internacional, pero no es descartable que se pueda producir alguna operación puntual de rescate o de fusión si, como es previsible, la situación va a peor. Ya estamos viendo un claro deterioro de los resultados de las entidades financieras españolas, que será más acusado en el futuro.
Fuente: Expansion.com
El clima de excepción que impera en las finanzas anglosajonas se mantiene. Ayer, el Banco de Inglaterra (BoE, en inglés) anunció que el programa de canje de hipotecas por deuda pública puesto en marcha en abril se va a ampliar otros tres meses, ante las persistentes turbulencias de los mercados financieros.
La iniciativa para favorecer la liquidez de los bancos fue puesta en marcha el 21 de abril para desbloquear los mercados de capitales, dando salida a parte de los balances de las entidades financieras. Según las previsiones, debía terminar a finales de septiembre.
El supervisor bancario británico considera que ampliando hasta el 30 de enero de 2009 el periodo de canje 'dará un tiempo extra a los bancos para beneficiarse del programa'.
Inicialmente, la medida preveía que se pudieran cambiar hasta 50.000 millones de libras (cerca de 65.000 millones de euros) de títulos hipotecarios por bonos del Tesoro. La condición para las entidades era que tenían que pagar una comisión y retener en su balance el riesgo de impago de los créditos.
El gobernador del BoE, Mervyn King, aseguró la pasada que el programa especial de liquidez concluiría según lo previsto pero, desde entonces, la situación ha cambiado dramáticamente, con un mercado de préstamos interbancarios completamente congelado un año después del inicio de la crisis crediticia.
King se entrevistó el martes tanto con el primer ministro británico, Gordon Brown, como con el ministro de Economía, Alistair Darling, para tratar la situación económica.
Reacción del BCE
Gertrude Tumpel-Gugerell, miembro del comité ejecutivo del Banco Central Europeo (BCE), aseguró ayer que aunque la crisis financiera se prolongue, no será necesario que la institución a la que pertenece ponga en marcha programas especiales
Fuente: Cincodias.com
El Euríbor, tipo al que se conceden la mayoría de las hipotecas en España, se colocó hoy en el 5,363%, el nivel más alto en lo que va de mes, después de que ayer la Reserva Federal estadounidense (Fed) mantuviera los tipos de interés, con lo que rompe la tendencia de estabilidad de los últimos días que le hacían parecer ajeno a los últimos acontecimientos de la crisis financiera.
Así, este repunte quiebra el comportamiento descrito ayer por el indicador, que logró capear el temporal en los mercados y retrocedió ligeramente en su tasa diaria hasta el 5,340%, tras mantenerse la jornada anterior en el 5,341%.
Los últimos movimientos registrados por el Euríbor han situado la tasa mensual en el 5,336%, con lo que de cerrar así septiembre regresaría a la tendencia alcista que abandonó en agosto, al cerrar en el 5,323%, frente al 5,393% de julio.
La subida del Euríbor se produce después del anuncio de quiebra del banco estadounidense Lehman Brothers, de las inyecciones de liquidez realizadas por los principales bancos centrales del mundo y por el rescate de la aseguradora AIG por parte de la Reserva Federal estadounidense (Fed), que ha mantenido los tipos de interés en el 2%.
Por su parte, el Banco de España confirmó ayer oficialmente que el Euríbor cerró el mes de agosto en el nivel del 5,323%, 0,07 puntos por debajo de la cota de julio.
Aunque el indicador rompiera en agosto la tendencia alcista de los últimos cinco meses, continuó en niveles máximos por tercer mes consecutivo, ya que en junio superó la barrera más alta marcada hasta ahora en agosto del año 2000 (5,248%), al cerrar en el 5,361%, y en julio en el 5,393%.
A pesar del descenso de agosto, los consumidores que revisaran sus hipotecas durante el pasado mes vieron incrementadas sus cuotas, ya que el indicador se situaba en tasas más bajas en agosto de 2007.
En concreto, para una hipoteca de 141.939 euros (importe medio en junio según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística), un diferencial del 0,50% y un plazo de amortización de unos 26 años, los usuarios pagaron en agosto unos 56,26 euros más al mes, que suponen 675 euros más al año.
Fuente: EuropaPress.es
El regulador abordará el jueves el nuevo informe de precios. El Ejecutivo está entre la espada y la pared. Con la crisis, necesita medidas electoralistas, como congelar tarifas, lo que hará insostenible el multimillonario déficit eléctrico.
La polémica está servida de antemano. El consejo de la Comisión Nacional de Energía (CNE), el órgano regulador del sector, tiene previsto abordar este jueves un nuevo informe sobre cómo deberían ser los precios eléctricos en España para lograr parar la bola de nieve del denominado déficit de tarifa. Este déficit es el problema estructural que sufren las eléctricas por vender la luz a precios por debajo de los costes del sistema en su conjunto. Este año se prevé que acumule más de 13.000 millones de euros.
La propuesta del órgano regulador, presidido por Maite Costa, será la de incrementos significativos en los precios que pagan los usuarios. En concreto, propondrá subidas de entre el 3% y el 10% a partir de octubre, aplicables en el cuarto trimestre del año.
Escenarios
El regulador maneja distintos escenarios de precios porque en su análisis técnico también contempla distintas previsiones en cuanto al coste de las materias primas, como el petróleo, con el que funcionan algunas centrales eléctricas, y por lo tanto, condicionan el coste de generación.
La bajada experimentada en los precios del crudo en las últimas semanas, tras la escalada sufrida antes del verano, y que llegó a colocar el precio de barril en 140 dólares, ha evitado que la recomendación sea mucho mayor.
En cualquier caso, el informe de la CNE volverá a colocar al Gobierno en una situación comprometida y echará más leña al fuego de la tensión que mantiene desde hace tiempo el regulador con el Ejecutivo, precisamente a cuenta de las tarifas eléctricas.
La CNE ha venido reclamando tarifas más altas desde hace meses, para resolver el problema del déficit de tarifa, una agujero que se va acumulando desde hace años y que se tiene que financiar vía créditos bancarios, con sus respectivos intereses financieros. En una situación de falta de liquidez financiera como la actual, esos préstamos son más difíciles de conseguir y más caros.
Por conveniencia política (cualquier subida de precios deteriora el apoyo electoral), el Gobierno no ha tenido hasta ahora la fuerza suficiente para asumir íntegramente las propuestas de subidas significativas en el recibo de la luz que ha venido proponiendo la CNE.
Este año, en el que ha habido elecciones generales de por medio, ha sido el mejor ejemplo. Durante este ejercicio, todavía sigue vigente el esquema mediante el cual, los precios eléctricos para el usuario doméstico se fijan a través del Boletín Oficial del Estado (BOE), con revisiones trimestrales.
A finales del pasado año, los informes técnicos de la CNE proponían subidas del 20%. Para el primer trimestre de este año, el Gobierno aceptó sólo una subida del 3,3%. Teniendo en cuenta que la inflación estaba por encima, en la práctica, los precios reales retrocedieron.
Para el segundo trimestre, el Gobierno directamente congeló los precios. Tras la presión de las eléctricas, y ante un nuevo informe de la CNE alertando del agravamiento del déficit de tarifa, el Gobierno aceptó subir los precios eléctricos para el tercer trimestre de este año una media del 5,6%. Pero esta subida se quedaba muy lejos de la cifra de algo más del 11% que propuso la CNE para el tercer trimestre.
Cuando dio a conocer los nuevos precios a aplicar a partir de julio, el Ministerio de Industria explicó que “no habrá más revisiones de las tarifas este año”. El problema es que dentro del Gobierno hay desacuerdo, que se puso en evidencia antes del verano. El 17 de junio, en Santander, David Vegara, secretario de Estado de Economía, dejó abierta la posibilidad de nuevas subidas de precios en el cuarto trimestre. Esa misma mañana, en Barcelona, Miguel Sebastián, ministro de Industria, lo negaba tajantemente.
Tras la disparidad de criterios subyace un problema de fondo. Para eliminar el déficit se pueden subir tarifas, pero hay otras fórmulas. Por ejemplo, eliminar de los costes del sistema eléctrico las primas (subvenciones) que se dan a las energías renovables (unos 2.700 millones este año). Además de reducirlas, Industria quiere cargar esas primas contra los presupuestos generales del Estado. Sería entonces el Ministerio de Economía el que tendría que hacer encaje de bolillos.
Fenosa-Gas Natural
Por otra parte, el consejo de administración de la CNE podría aprobar el jueves la adquisición de Unión Fenosa por Gas Natural.
Cuenta atrás para colocar 3.850 millones de deuda eléctrica
La Comisión Nacional de Energía (CNE) se enfrenta al mayor reto financiero del sector eléctrico: colocar una deuda de 3.850 millones de euros. Es la denominada subasta del déficit de tarifa. Será la mayor subasta de las realizadas por la CNE hasta ahora. Con este mecanismo, se trata de dar una solución temporal al problema del déficit. Los bancos dan dinero para cubrir ese déficit y tapar el agujero que se les crea a las compañías eléctricas.
Pero a cambio reciben unos intereses. El principal de los préstamos y sus respectivos intereses se pagan a lo largo de quince años con recargos en los recibos de la luz. Es como una hipoteca, de ahí que unas tarifas eléctricas bajas sean solo un espejismo. Con el tiempo, los usuarios terminan pagando lo que no han pagado, pero con intereses.
En junio, la CNE intentó colocar lo que ya entonces era un récord de 2.700 millones de deuda. Finalmente, sólo colocó 1.300 millones dadas las condiciones del mercado, azotado por una falta de liquidez y los crecientes tipos de interés. Una situación que ahora se ha agrandado con la quiebra de Lehman Brothers. Como la bola de nieve del déficit sigue creciendo, la subasta de ahora tiene que ser mayor. En los próximos días, las entidades interesadas tienen oportunidad de pedir más información.
Entre los días 25 y 30 de septiembre, los bancos podrán presentar ofertas. La adjudicación será el 30. La colocación de junio, aunque no llegó al máximo, se puede considerar un éxito, dadas las condiciones del mercado, pero ahora el reto es mayor.
Los tipos de interés han seguido subiendo. El euribor (índice que fijas las hipotecas y en el que se basa la subasta), está en máximos. Fuentes financieras aseguran que la CNE ha pedido ayuda a las grandes eléctricas. Grupos como Endesa e Iberdrola se han volcado con la CNE y han movilizado a sus direcciones financieras para promover la subasta entre los bancos y atraerles a la puja.
Fuente: Expansion.com
Los expertos creen que el ajuste en el sector de la construcción está siendo mucho menos intenso que lo previsto inicialmente y esto está provocando cierta lentitud en el proceso para su vuelta a la normalidad. Manuales en mano, entre otros los elaborados por el Fondo Monetario Internacional, de seguir así las cosas, tardaremos tres años en normalizar el mercado de la vivienda.
Según el FMI, la duración media de una contracción de precios inmobiliarios ha sido de cuatro años en anteriores crisis económicas. La más intensa recientemente vivida sería la de 1993 y, entonces, la probablidad de que la burbuja inmobiliaria concluyese con una fuerte contracción económica fue del 40%. Ahora la intensidad de la recesión es mucho mayor. El parque de viviendas terminadas no vendidas o sin concluir pero empezadas es mucho mayor, lo que afecta en mayor medida a la actividad. Y, según el economista Guillermo de la Dehesa, en tales circunstancias la recuperación de la tasa de crecimiento económico provocada por la contracción inmobiliaria es de 3 años”.
Aún así, los expertos recuerdan que todo va a depender de los tipos de interés. Los precios de la vivienda empiezan a crecer por debajo de la inflación, y luego a caer en términos nominales una vez que los tipos de interés de las hipotecas superan el 6% o se mantienen ligeramente por debajo de dicho nivel durante cierto tiempo, lo que todavía no ha ocurrido. En la actualidad, el Euríbor, el tipo de referencia de la casi totalidad de préstamos hipotecarios en España se encuentra en el 5,32% con tendencia a la baja. Los analistas señalan que tal porcentaje “esta sobrevalorado” como consecuencia de las tensiones en los mercados financieros. Lo normal es que el Euríbor se sitúe medio punto por encima del precio oficial del dinero, actualmente establecido por el BCE en el 4,25%.
Ello quiere decir que el Euríbor acabará por situarse, en el peor de los casos, que el Instituto Emisor mantenga tipos, por debajo del 5%. Los analistas son algo más optimistas. Creen que, el año que viene, el BCE situará tipos en el entorno del 3,5-3,75%. Es por ello que se considera poco probable una caída sensible de los precios de la vivienda.
Pero esto, que por una parte puede parecer positivo para el mercado no lo es tanto. El ajuste es necesario y se llevará a cabo en cualquier circunstancia. Y si este no se precipita y se lleva a cabo con cierta intensidad, lo más probable es que se prolongue en el tiempo.
Fuente: Diariocritico.com
Los expertos creen que el índice seguirá por encima del 5% varios meses más
Las constantes vitales del Euríbor a doce meses se mantienen estables. Ha entrado en calma chicha y sólo un movimiento brusco de los mercados podría sacarlo de su aparente tranquilidad. El indicador que establece el precio al que se presta dinero y que sirve de base para la práctica mayoría de las hipotecas gaditanas comenzó el mes de septiembre en el entorno del 5,3% (al 5,331% al cierre de ayer) y no se ha movido de ahí en los diez días que van de mes. Tampoco lo había hecho en todo agosto y en buena parte de julio. Como si se hubiera ido de vacaciones con el resto del mundo.
Nada de eso. El Euríbor «ha entrado en una etapa de estabilización», señala el gerente del Colegio de Economistas de Cádiz, Javier Fernández. Eso no quiere decir que «aún pueda haber sorpresas y todavía tenga recorrido hacia arriba». O todo lo contrario: «Podría empezar cierta cuesta abajo, siempre con moderación», apunta de inmediato.
¿Y de qué depende que el Euríbor, ese nombre tan odiado últimamente por tantos ciudadanos, siga dando disgustos o dé una tregua? Lo primero de todo es que dos meses y medio de leves ascensos y descensos son aún muy pocos para que se note en las hipotecas cuya revisión esté cercana. Por lo general, los bancos actualizan el tipo de interés de los préstamos cada semestre o cada año, por lo que las cuotas que se revisen ahora aún se referenciarán a meses en los que el índice estaba muy por debajo. Por ejemplo, para una hipoteca a 25 años y con un capital de 120.000 euros, el incremento de la letra sería de 53 euros si fuera de carácter semestral (respecto a marzo) y 43 en caso de ser anual (en relación a septiembre de 2008). La culpa de que la revisión de seis meses sea más dura se encuentra en el descenso brusco que emprendió el indicador a principios de año y que provoca que ahora se note más el escalón.
¿Y qué ocurrirá en el futuro? La tendencia es que de aquí a final de año los encarecimientos de hipoteca ronden los 40-50 euros mensuales como mucho. Eso, siempre y cuando el tipo continúe estable, que es la posibilidad más factible, ya que los expertos no esperan grandes cambios en el último trimestre. De seguir así, llegará el momento en que no habrá apenas diferencias entre el precio anterior y el actual y las revisiones serán suaves.
¿Y puede bajar el Euríbor? Es poco probable; desde luego, no de una forma importante, ya que el Banco Central Europeo (que es el que establece el tipo oficial del que parte el indicador) no está por la labor debido a la fuerte inflación que sufre el continente (con un IPC alto, los tipos deben ser altos para evitar más incrementos). Puede ocurrir que la recesión haga cambiar de opinión al BCE (un interés alto frena el crecimiento) y empiece la caída del Euríbor. «En cualquier caso, el precio más lógico del dinero se sitúa entre el 4,5% y el 5%; de ahí es casi imposible que vuelva a bajar como lo hizo años atrás», sentencia Fernández.
Fuente: LaVozDigital.es
Pese a la firmeza del BCE sobre el control de la inflación, que aleja la posibilidad de una posible bajada de tipos
El Euribor, el indicador más utilizado para el cálculo de hipotecas, marcó hoy el 5,322 por ciento, la cota más baja del mes, pese a la firmeza que mostró ayer el Banco Central Europeo (BCE) sobre el control de la inflación, que aleja la posibilidad de una posible bajada de tipos en la Eurozona este año.
El Euribor suele elevarse cuando el mercado prevé que el BCE subirá los tipos de interés en la Eurozona.
Aunque la mayoría de los analistas consultados por Efe coinciden en señalar que el Euribor debería acabar el año en el entorno del 5,10% o el 5,20 por ciento, las declaraciones de ayer del presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, han enfriado las expectativas de los mercados.
La cota marcada hoy por el Euribor sitúa la media mensual en torno al 5,32 por ciento, una décima por debajo del máximo histórico de julio.
El indicador cerró agosto en el 5,323 por ciento y rompió la tendencia alcista de los cinco meses previos al bajar siete centésimas con respecto a julio, cuando concluyó el mes en el 5,393 y marcó su máximo histórico.
El BCE mantuvo ayer los tipos de interés en el 4,25 por ciento, pero revisó a la baja las previsiones de crecimiento para los países de la zona Euro, que sitúa ahora entre el 1,1 y el 1,7 por ciento para este año, y entre el 0,6 y el 1,8 por ciento para 2009. Además, Trichet señaló que el regulador europeo no tiene una «predisposición» en su política monetaria, lo que significa que no prevé modificar el precio del dinero próximamente.
Esto aleja definitivamente la posibilidad de una posible rebaja de tipos este año.
Desde que comenzara a cotizar, en enero de 1999, el Euribor sólo había superado el 5 por ciento en seis ocasiones, cinco de ellas entre julio y noviembre de 2000 y otra en junio de este año.
Fuente: Lavanguardia.es
Los promotores constatan el “rechazo masivo” de las entidades financieras a la concesión de préstamos para pisos protegidos. Las dudas sobre la solvencia de los compradores complican el programa de avales del ICO.
La mezcla de las crisis inmobiliaria y financiera puede resultar explosiva. La construcción residencial depende en gran parte del acceso a la liquidez, y el sector se ahoga por las restricciones de crédito para promover vivienda libre.
La tabla de salvación propuesta por el Gobierno era impulsar la vivienda protegida (VPO), que proporciona un margen menor que los pisos libres (el 8% de beneficio frente a más del 20%) pero parecía una apuesta segura. Sin embargo, ahora también pende de un hilo, porque bancos y cajas ya rechazan de forma “masiva” conceder créditos hipotecarios para este tipo de inmuebles, según reconocen los propios promotores.
“VPO construida es VPO vendida”, rezaba el axioma recurrente en el sector, acuñado por el propio presidente de la Asociación de Promotores Constructores de España (APCE), Guillermo Chicote. Pero a la vuelta de vacaciones en su patronal se han encontrado con numerosas quejas de empresarios inmobiliarios: “No les dan préstamos ni para la vivienda protegida”, señalan.
“La VPO nunca se había visto afectada por la crisis financiera, hasta ahora, que se están notando sobremanera las restricciones de liquidez”, aseguraron a expansión fuentes oficiales de APCE.
Que bancos y cajas hayan cerrado el grifo a la VPO supone un obstáculo más para las intenciones del Ejecutivo, que pretende que se inicien 150.000 pisos sociales al año. Es decir, casi el doble que en 2007 (83.859). Esto ya resultaba muy difícil tras el dato del primer trimestre de 2008, que arrojó una caída del 60% con respecto a igual periodo del año pasado.
Ante el parón de la financiación para VPO que constatan los promotores, también peligra el éxito del plan de avales del Instituto de Crédito Oficial (ICO). Este organismo, dependiente del Ministerio de Economía, ha habilitado líneas para titulización de créditos hipotecarios de VPO que en 2008, 2009 y 2010 sumarán 15.000 millones de euros. Con ello se rompía en cierta medida el caparazón de la financiación inmobiliaria.
Pero ahora los expertos temen que el ICO no “sume” viviendas protegidas al contador total, sino que “sólo” cubra las carencias que derivan de la depresión financiera y maquille la caída. Lucio Rivas, técnico urbanista y socio del bufete Urbe Asesores Jurídicos, opina que el “cierre súbito” de la financiación arroja un panorama “bastante inquietante, ya que el único nicho de mercado con salida es, hoy por hoy, la vivienda protegida”. No en vano, los empresarios del ladrillo acumulan entre 0,8 y 1,2 millones de pisos libres nuevos sin vender.
Precisamente para mitigar el impacto de la crisis financiera en la VPO, el Gobierno ultima una modificación reglamentaria del régimen de los títulos del mercado hipotecario, mediante la cual se permitirá a las entidades financieras utilizar los préstamos de viviendas en derecho de superficie –fundamentalmente, VPO– como garantía de las emisiones de cédulas hipotecarias y bonos (ver este diario del 26 de agosto). Esta reforma se espera para “finales de otoño”, según fuentes oficiales del Ministerio de Vivienda.
“Menos solvencia”
Pero las fuentes bancarias consultadas aseguran que esta medida no solucionará el problema, porque éste es “mayor”. “La coyuntura ha cambiado para todos y eso se traduce en que empresarios y particulares presentan un perfil de solvencia menor que antes”, aseguran. Es decir, que “cada entidad elige a quién le concede financiación”, y a los que “hace tres años se les daba el préstamo, ahora ya no”, añaden. Así, dudan sobre todo de la solvencia de los compradores de VPO, por sus especiales características económicas (en general, menor salario y condiciones laborales menos seguras).
Un último aspecto que tienen en cuenta los analistas es qué pasará con la compra gubernamental de suelo por valor de 300 millones de euros para construir en él VPO. “¿Quién va gestionar ese suelo y esas viviendas? ¿Es posible asegurar su financiación? ¿Es más beneficioso construir VPO privada que vender el suelo a la Administración?”, se pregunta Lucio Rivas.
Fuente: Expansion.com
El ministro francés de Ecología, Jean-Louis Borloo, pondrá en marcha en 2009 un sistema de préstamos a tipo cero de hasta un máximo de 30.000 euros para animar a los franceses a acometer reformas en sus viviendas con la finalidad de que sean más ecológicas y ahorren energía.
Según informa el diario 'Les Echos', este dispositivo, que se calcula que tendrá un impacto presupuestario de unos 1.000 millones de euros y ha sido bautizado con el nombre de 'éco-PTZ', no dependerá de los recursos económicos del solicitante, como es el caso de los préstamos a tipo cero que ya se conceden para la compra de la primera vivienda pero estará sometido a un doble tope: 30.000 euros en total y 300 euros por metro cuadrado.
Para poder beneficiarse de este tipo de préstamo habrá que comprometerse a realizar un "ramillete" de trabajos, según la expresión usada por el Gobierno, que obedezca a ciertas normas que serán definidas por decreto. Inicialmente, la idea es mantener las ayudas hasta 2014, pero si en un año se ve insostenible desde el punto de vista presupuestario, se dará marcha atrás.
El Ministerio de Economía, según 'Les Echos', tiene sus temores sobre la viabilidad del dispositivo, dado que hay más de 30 millones de viviendas en Francia y los franceses están cada vez más preocupados por la factura de la calefacción.
Fuente: EuropaPress.es
La OCDE rebajó hoy su proyección de crecimiento económico medio de la zona del euro en 2008 en cuatro décimas, para dejarla en un 1,3 por ciento, mientras que revisó al alza, en seis décimas, la de Estados Unidos, hasta un 1,8 por ciento.
Para Japón, la OCDE proyecta ahora un crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) del 1,2% este año, frente al 1,7% que preveía el pasado junio en su informe semestral de perspectivas.
Las nuevas proyecciones figuran en la evaluación "interina" de las perspectivas económicas a corto plazo de los siete países más industrializados y la zona del euro divulgada hoy por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
El PIB del G7 (los siete países más industrializados) crecería un 1,4% este año, sin cambio sobre lo proyectado en junio pasado.
El PIB de Alemania crecería un 1,5%, en lugar del 1,9% previsto en junio, el del Reino Unido un 1,2% (frente a un 1,8%), Francia un 1% (en lugar del 1,8%), Italia un 0,1% (frente al 0,5%), y Canadá un 0,8% (frente al 1,2%).
"La tormenta en los mercados de capitales, el repliegue de los mercados inmobiliarios y la carestía de las materias primas siguen pesando en el crecimiento mundial", pero "evolucionan rápidamente", indicó el economista jefe interino de la OCDE, Jorgen Elmeskov.
Los modelos "dejan entrever una fase de debilidad de la actividad hasta fin de año", pero las "incertidumbres" contribuyen a dar una imagen "especialmente poco clara" del panorama, advirtió.
En EEUU, la incertidumbre atañe en particular a la rapidez con la que se disiparán los efectos de las medidas temporales de estímulo presupuestario, indicó el economista.
En la zona del euro y en sus tres economías principales, así como en el Reino Unido, la actividad debería "globalmente estancarse".
En Japón, sólo se prevé un repunte "parcial" tras la bajada del PIB registrada en el segundo trimestre, señaló.
Con respecto a la inflación, impulsada por las fuertes alzas de los precios de la energía y los alimentos, indicó que hasta el momento los aumentos salariales parecen controlados y vaticinó que, si los precios de las materias primas se mantienen a sus niveles recientes -incluido el repliegue del petróleo-, se puede prever una "cierta moderación" de la inflación tanto global como subyacente.
Sobre la crisis financiera, opinó que los bancos parecen haber registrado en sus balances "lo esencial de las pérdidas" ligadas a las hipotecas de alto riesgo y que las "perturbaciones financieras persistentes" reflejan cada vez más las "señales de debilidad de la economía real" inducida en parte por la disminución de la oferta crediticia y la bajada de los precios de los activos.
El economista advirtió, sin embargo, de que "la profundidad y la magnitud definitivas de la crisis financiera son todavía inciertas" y sigue siendo "preocupante" el riesgo eventual de nuevas pérdidas en las operaciones de financiación de viviendas y la construcción.
Tras afirmar que prosigue el repliegue de los mercados de la vivienda, indicó que en Europa la bajada de los precios y de la actividad en la construcción parece alcanzar a España, Dinamarca, Irlanda y el Reino Unido, y que el descenso "sensible" de los volúmenes de transacción en otros países anuncia retrocesos.
En EEUU, sigue bajando el precio de la vivienda, con la amenaza de nuevas confiscaciones que pueden pesar en los precios y amplificar las pérdidas en los préstamos, mientras que se perciben "algunas señales" de estabilización en la construcción.
Para Elmeskov, las economías del G7 presentan "condiciones diferentes" para la acción de los poderes públicos.
Así, en EEUU, las condiciones actuales validan las medidas actuales de expansión, indicó.
En la zona del euro, donde el aumento de la inflación subyacente indica la necesidad de reducir las tensiones en las capacidades, "no parece útil por el momento" cambiar las orientaciones actuales de las políticas económicas.
Si surgiera la necesidad de flexibilizar o endurecer las condiciones macroeconómicas, el instrumento "privilegiado" debería ser la política monetaria, señaló.
Fuente: Finanzas.com
El Euríbor, tipo al que se conceden la mayoría de hipotecas en España, bajó en agosto 0,06 puntos hasta situarse en el 5,32 por ciento, y rompe una tendencia alcista que ya duraba cinco meses
A pesar de este descenso, el índice continúa en máximos históricos por tercer mes consecutivo, y las hipotecas siguen subiendo, pues está muy por encima de los niveles del año pasado, cuando estaba en 4,666 por ciento.
El indicador logró recortar unas centésimas respecto a julio a falta de un día para que finalice oficialmente el mes, aunque continúa por tercer mes consecutivo en niveles máximos históricos, ya que en junio superó el record histórico, que databa de agosto del 2000 (5,248 por ciento), situándose en 5,361 por ciento, y aumentando en julio hasta los 5,393 por ciento. Durante este último mes, la tónica dominante fue la volatilidad, oscilando entre los 5,359 por ciento y el 5,301 por ciento, llegando incluso a sufrir variaciones en un día de 20 centésimas.
A pesar del descenso registrado por el Euríbor en agosto, los consumidores verán incrementadas las cuotas que pagan por sus hipotecas, ya que el indicador se situaba en tasas mucho más bajas en agosto de 2007. En concreto, por entonces se encontraba en 4,666 por ciento, un 0,656 menos que el actual 5,32 por ciento.
Exactamente, para una hipoteca media de 141.939 euros, que es el importe medio según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística, los usuarios pagarán en agosto unos 56 euros más al mes y unos 670 euros más al año. No obstante, los usuarios que tengan contratada la revisión de su hipoteca semestralmente experimentarán un incremento de unos 80 euros al mes y unos 960 al año, ya que en febrero el Euríbor estaba en 4,349 por ciento, muy por debajo del nivel actual.
Según los expertos, la caída de agosto podría ser un indicador del comportamiento hasta diciembre, pero recuerdan que las tensiones continúan en el mercado crediticio, por lo que no pueden descartarse totalmente nuevos repuntes. A su juicio, el Euríbor podría cerrar el 2008 ligeramente por encima del 5 por ciento, varias décimas por debajo del nivel actual, para lo que dependerá principalmente del precio del petróleo.
De todas formas, todos destacan que el descenso, de producirse, sería siempre muy moderado, y a medio plazo no se observan indicios que hagan pensar que se va a producir un gran retroceso, debido a la acechante falta de liquidez.
Fuente: Urbanoticias.com